El año que se fue volando…

El título suena tan típico, no? Pero es una realidad, porqué en esta semana con olor a posadas y a mandarinas, lo único que vamos a escuchar con más regularidad que “voy a subir de peso” será, “el año se fue volando verdad?” Y aunque es una falacia, muchas personas, incluyéndome, así lo sentimos. En mi punto de vista, es una relación directa con los 365 días que se están acabando y las 6,213 cosas que nos quedamos sin hacer por “falta” de tiempo ó bueno, dicho de manera más positiva, la cantidad de cosas que sí logramos hacer en un solo año.

En lo personal, puedo agradecer a Dios por un año lleno de actividades maravillosas y de todas las bendiciones que recibí este 2015, el día de hoy me detengo, volteo a ver los 348 días que han pasado y digo woow, cuantas aventuras, cuantas experiencias, momentos únicos e inolvidables.

No soy de las que se pone esa lista de propósitos con cada uva al sonar las campanadas del año nuevo, de hecho, esa tradición ni se usa en la familia jaja. Pero sí pienso en que cosas me gustaría realizarme o poner más empeño para lograr en los próximos 12 meses. El año pasado me propuse sólo 5 cosas, las cuales imprimí en opalina, recorté y pegué en mi inseparable Moleskine, en primera plana para no olvidarlas, hoy las reviso y sonrío, porque aunque lo intenté no fueron seguidas al pie de la letra y aún así logré cosas más grandes y con más trascendencia que eso. Aquí colocaré cada una de ellas y su proceso:

  1. Seguir la rutina que escribí específicamente así: Despertarme 5:30 a.m, gym, tiempo para desayunar, oficina, llegar a casa, bañarme, cenar, FaceTime (con mi entonces novio a distancia, hoy ya mi esposo), leer y dormir… Ay por favor! Lo cumplí a la perfección creo que como 4 días, porque a la primera se me olvidó desayunar, o porqué la videollamada se prolongó, me dio sueño y ya no leí. Seguramente más de 2 días a la semana salía más tarde de lo esperado de la oficina obvio esto movía mi rutina. Aparte de todo, a medio año dejé de trabajar, cambié de depa, de gym, me casé y cientos de factores que me hicieron pensar, “¿Qué estaba pensando al escribir mi brillante rutina y creer que sería la mejor idea del año?” Definitivo no lo hagan, jamás, las rutinas no son aptas para los seres humanos.
  2. Leer mínimo un libro por mes. Que vergüenza, no pude ni con eso, confieso que completos leí 5 libros, 3 a medias y ahorita estoy terminando el último del año. No hay excusas, no tengo perdón. Pero, ¿pudo haber sido peor no? ¿tú cuántos leíste eh?
  3. Gym permanente y vida saludable. Fue una relación odio-amor todo el año, terminábamos y regresábamos con lapsos de 1 mes, era algo enfermizo jaja. De repente me entraba la obsesión por ser Alma Selter y hacía squats hasta en la cocina, luego me acordaba que amo los postres y Netflix y se me olvidaba, pero entonces me venía a la cabeza que me casaba en octubre y volvía a ser AlmaFitness, en realidad no es desagradable, sólo es cuestión de constancia pues ya estando adentro del gym agarra uno como que la actitud y hasta sales sintiéndote la más mami del condado. Aunque te diré que también la flojera está en la cocina, eso de lavar el extractor de jugos es la cosa más horrible que pueda existir, deberían inventar filtros desechables. Pero bueno, creo que es uno de las metas que año tras año seguiré poniéndome y más ahora que ya pagué todo el 2016 de gym jaja.
  4. Hacer un viaje con amigas. Tal cual, no pasó, pero si viajé y más de lo esperado, con mis amigas-amigas no, pero viajé con mi mamá y mi hermana que son las mejores mujeres que puedo tener a mi lado y fue una verdadera aventura, viajé con mi esposo y viajé sola, exploré lugares de México que no conocía, literal de norte a sur, recorrí la divertida ciudad de Los Angeles y me maravillé con la arquitectura y gastronomía del viejo continente; aviones, barcos, trenes y roadtrips me acompañaron este año. Definitivo un propósito súper cumplido y lleno de historias que contar.
  5. Dejar la adicción al celular. De plano no ocurrió, no pude ni disminuir el consumo de batería, de megas, hasta los dedos entumidos he llegado a tener, es real. Sí es algo completamente necesario dejar, suena a pretexto pero puedo jurar que dejé de leer por estar con el cel en la mano y eso como mínimo, no se cuantos momentos más me robó de vida este aparato tan hermoso llamado iPhone. Realmente será un propósito nuevamente para el 2016.

No tengo todavía planteadas mis metas para el próximo año, pero lo que sí sé es que aún sabiendo que faltan un par de semanas para terminar éste 2015 ya inicié con algo que había postergado por algunos 4 años y es este blog, nunca es tarde para iniciar con lo que en verdad nos apasiona y esos momentos o detalles que llenan de entusiasmo* nuestros días.

Y tú, ¿qué quieres hacer el próximo año? Ahorrar para ese viaje, ir a un concierto, leer más, iniciar la universidad, aprender inglés, conseguir novio (conozco a 1247 amigas que sí, jaja), casarte o tener hijos también es opción, así que no te lo propongas sino trabaja en lograrlo desde hoy, al cabo mañana es quincena, vele invirtiendo jaja.

Gracias por leer un post más, deseo tengan una excelente semana, les mando un abrazo, nos leemos el miércoles.

*Entusiasmo. ¿Sabías que viene del griego, Dios con nosotros?

8 comentarios en “El año que se fue volando…

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