¿Primogénitos o millennials?

Hace unos días estuve platicando con algunas amigas sobre nuestros estilos de vida y hazañas, las cosas que hemos logrado y cómo nos sentimos con ello; de igual manera comentamos lo que habían hecho nuestros papás y hermanos, comparándolos con la generación millennial que somos y en la cuál no encajaban del todo nuestras formas de vivir, con las que describen socialmente a este grupo del que formamos parte. (Un ejemplo muy rápido y burdo de un millennial sería: tener el empleo de nuestros sueños y si no lo tienes dejarlo, viajar siempre, arriesgarse del todo, evitar las relaciones formales y los compromisos laborales grandes, evitar las rutinas y las agendas cíclicas, etc.)

De las tres éramos dos primogénitas y una era la hermana del medio, de todos los comentarios coincidimos en la similitud en las actitudes que habíamos tomado en la vida, esto en las primogénitas. Coincidiendo mucho en las cosas que había hecho la hermana mayor de “Paty” y las acciones de “Paty” siendo muy parecidas a la de mi hermana (la de en medio) jaja.

¿A qué quiero llegar con esto? Hoy en día generalizan mucho las decisiones que como millennials debemos de tomar, las aventuras que debemos tener y los sueños que debemos cumplir ¿Por qué? Porque nuestra generación lo marca. Pero qué pasa en mi caso, cuando yo la hija mayor fui regida por una generación atrás, ósea mi ejemplo a seguir o el cumplir las expectativas de otra generación era mi meta, me refiero a mis padres.

Y me doy cuenta que es un común denominador en los hermanos mayores de muchas familias y tomé como referencia varios contactos del Facebook y conocidos que se son los mayores de su casa, muchos ya nos casamos, nuestros hermanos menores hicieron cosas que nosotros no, nuestro papás tienen mucho en común, entre otras cosas.

En mi caso, siendo sinceros, busqué siempre superar las expectativas de mis papás y hacer las cosas perfectas, mejor de lo que ellos pudieron hacerlo a mi edad, esa era mi meta y año con año la cumplí, les di muchas alegrías y satisfacciones, ejemplos podrían ser: terminar mi vida universitaria con éxito, a tiempo y en forma, conseguir un empleo por mi misma y ser responsable en él, no ser una mantenida, no salir con mi domingo 7 y ahora estar felizmente casada a “como Dios manda”. En realidad estas satisfacciones son también para mi, quizá no fueron las más aventureras pero siempre elegí por mi, tomé mis decisiones y busqué siempre los caminos que me hicieran feliz y con ello a mi familia, también he cometido muchos errores de los cuales no me arrepiento, caí, me levanté y aprendí a no repetirlos.

Marcar una vara alta o ejemplo para mis hermanos siempre me preocupó y lo sigo intentando, pensando en que ellos puedan hacer más y mejores cosas de las que yo me planteé. Muchas cosas me costaron muchísimo trabajo siendo la mayor de mis hermanos. Como dicen, somos la escuela de nuestros padres y con nosotros perdieron el miedo y se dieron cuenta que no pasaba nada, dejando así volar más fácil a los menores haciéndolos más fuertes y aventureros. Los hermanos mayores que me estén leyendo estoy segura se sentirán identificados con este párrafo.

¿Con qué quiero concluir? Voy al hecho de que quizá muchos de nosotros no hicimos cosas por pensar que era “imposible” y aún así hicimos muchas más que nos hicieron felices, quizá pensamos como millennials y queremos dejar el trabajo y viajar por el mundo ganando dinero tranquilamente con nuestra laptop en las playas de Tailandia, pero quizá nuestro panorama es otro, o nuestra educación no fue tan open mind para atrevernos, pero lo más seguro es que nuestros hermanos si sueñen con hacerlo y lo van a lograr no solo porque ya no tienen miedo, sino porque la actualidad lo permite y lo facilita.

Que quizá con todo lo que hemos logrado no seamos exactamente el ejemplo de vida para los demás, pero quizá si el ejemplo de realización en cualquier aspecto. Entregarnos de lleno por lo que nos apasiona, el amor, el trabajo, escribir o pensar en los proyectos que vendrán y estamos esperando con ansias para contarlo como un éxito más.

Con todo esto llegué a la conclusión que quizá los primogénitos no podemos ser los perfectos millennials o no lo que los sociólogos describen como uno,  ustedes qué creen…

Gracias por tomar un pedacito de su día y dedicarlo a mis palabras, me encanta saber que me leen y mucho más ver sus comentarios y sentir que hay gente identificada con lo que digo. Les mando un fuerte abrazo.

Besos ❤ Alma A. Maciel

Un comentario en “¿Primogénitos o millennials?

  1. Padrísimo alma, también soy hermana mayor y chiinnn que es un trabajo arduo ser el ejemplo de hermanos, mi hermana de 18 siempre dice “quiero ser como tu” y eso es lo mas dificil que he escuchado en mi vida, a la vez es bueno y te anima para no tropezar tantas veces, nuestra generación quizá no esta definida a un 100% pero comparto la alegría de vivir en medio de dos grandes que nos ofrecen muchas oportunidades para vivir felices!

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